Barcelona se encuentra en una posición privilegiada en cuanto a la alimentación y la gastronomía. En los platos típicos catalanes suelen mezclarse mar y montaña y los productos son siempre de excelente calidad.

A través de la cocina local se pueden conocer la cultura y las tradiciones de un pueblo, y por lo tanto es muy importante probar siempre los platos típicos. Puedes experimentar nuevos alimentos y sabrosos sabores o incluso productos e ingredientes que ya conoces, pero que todavía caracterizan al país o a la ciudad que está visitando.

En Barcelona hay muchos platos típicos que hay que comer, pero queremos hacer una lista de los 10 platos típicos que hay que probar sí o sí (y si es en nuestro restaurante, ¡mucho mejor!).

1. Pan con tomate

Aunque pueda parecer un plato muy común, el pan con tomate es una de las comidas preferidas por los catalanes y turistas y sobre todo es diferente de lo que parece ser un simple pan tostado, por la forma en que se prepara el pan.

El tomate no se corta en trozos pequeños, sino que se corta por la mitad y se frota directamente sobre la rebanada de pan a la que se añaden un poco de aceite y un poco de sal. Importante es el tipo de pan, por lo general aquí en Barcelona se utiliza el pan de coca o la baguette francesa.
A menudo, se suele acompañar  el pan con tomate con un poco de fuet, el salchichón catalán más conocido.

2. Bikinis

Un  sándwich muy simple hecho de jamón y queso, muy común en Cataluña. Lo podéis encontrar en cualquier lugar, bar o cafetería, con patatas fritas si lo prefiere o con un poco de salsa guacamole hecha con aguacate.

3. Coca

La coca es una especie de pastel que se llena con ingredientes al gusto: jamón ibérico, queso, verduras, etc. La versión más común es el pan de coca con escalivada.

4. Escalivada

Uno de los platos típicos más comunes que se pueden encontrar en todas partes, como tapa o como aperitivo en el restaurante. Es un plato preparado con pimientos, berenjena, cebolla y tomates cocinados y con anchoas encima.

5. Calçots con salsa romesco

Este es definitivamente uno de los platos catalanes más tradicionales de la cocina catalana que generalmente se prepara en los meses invernales. Los calçots son cebollas que se cocinan a la parrilla.
La capa externa de cebolla se quema y tienes que quitarla, luego se queda solo la cebolla blanca que tienes que sumergir en la salsa romesco hecha con tomates, pimientos, ajo, almendras, pan y aceite de oliva extra virgen.

Comer calçots puede ser un poco complicado pero a la vez muy divertido: básicamente, no se utilizan ni platos ni cubiertos. Hay que comer con las manos. En general, la “Calçotada” consiste precisamente en esto: comer con amigos todos juntos cerca de la parrilla, tomando el Calçot, y sumergirlo en la salsa, inclinar la cabeza hacia atrás y poner el Calçot en la boca, tratando de no ensuciarse con la salsa.

6. Butifarra con mongetes.

Otro plato típico de la auténtica cocina catalana: es una salchicha sabrosa cocida a la parrilla, que suele ser acompañada con frijoles blancos o frijoles rosados.

7. Arroz negro

El arroz negro, un famoso plato de la cocina catalana y de la Costa Brava. Es un arroz preparado con sepia, mariscos, cebolla, ajo y tomates.