Hoy hablaremos sobre el pescado azul y sus beneficios:

El pescado azul o graso es el pescado que tiene una elevada proporción de grasa en su carne. Contiene 5g de grasa por 100g de pescado.

Son pescados azules: sardina, salmón, bonito del norte o atún blanco, boquerón, caballa, verdel o estornino, palometa o japuta, jurel, lubina y besugo (estos dos últimos son los que tienen el contenido más bajo en grasa del grupo).

La cantidad de grasa del pescado varía en función del tamaño, de la época del año en que ha sido capturado (antes o después del desove) y de las temperaturas de las aguas, por eso hay diferencias en las tablas de composición de alimentos en cuanto al contenido de grasa de diversos pescados pudiendo ser en ocasiones considerados como pescados blancos o azules.

Propiedades nutritivas del pescado azul:

El pescado azul es una buena fuente de proteínas (similar a la carne y al huevo), grasas insaturadas (oleico, linoleico y omega 3), minerales (yodo, hierro -algo menos que en la carne-, fósforo, magnesio y calcio -en las especies que se toman con espina-) y vitaminas A, D y B12.

¿Porqué son beneficiosas las grasas del pescado azul para nuestro organismo?

El pescado azul es rico en grasas insaturadas; entre ellas cabe destacar los ácidos grasos omega 3 (W3), con efectos saludables como:

  • reducir los niveles de triglicéridos en sangre,
  • disminuir la presión arterial,
  • disminuir el riesgo de trombosis,
  • aumentar la vasodilatación arterial.

Es decir, en el contexto de una dieta equilibrada, las grasas insaturadas contribuyen a disminuir el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

¿Qué relación hay entre el pescado azul y las enfermedades cardiovasculares? ¿Y con el colesterol?

Los científicos llevan ya muchos años investigando las propiedades beneficiosas para el ser humano de los ácidos grasos omega 3, al descubrir que los esquimales y los japoneses, con un consumo muy elevado de pescado azul, tienen la tasa más baja de mortalidad por enfermedades cardiovasculares.

¿Para qué personas es especialmente recomendable?

Para quien quiera llevar una alimentación sana, variada y equilibrada.

  • Para quienes tienen riesgo de padecer o padecen una enfermedad cardiovascular, ya que los ácidos grasos tipo omega 3 manifiestan un efecto protector, puesto que disminuyen la viscosidad de la sangre, reduciendo así el riesgo de formación de trombos.
  • También es especialmente recomendable para los deportistas, las personas mayores y las mujeres embarazadas.

 

¿Cómo hay que cocinarlo para que no pierda sus propiedades nutritivas?

Las diversas formas de cocinado no afectan a los ácidos grasos omega 3.

Pero sí influyen en la digestión: a la plancha, a la papillote, al horno o hervido se digiere más rápidamente que en el caso de prepararlo frito o con salsa.