Seguramente más de una vez hayas escuchado de algún restaurante en tu localidad que ha ganado alguna estrella Michelin. Y es que es algo bastante común, más que nada en los restaurantes de renombre.

¿Pero sabes qué son realmente? ¡Hoy es el día para aprenderlo!

Guía Michelin: 

Antes de hablar de las estrellas, debemos hablar sobre quién las otorga. La Guía Michelin se conforma de una serie de libros publicados en forma anual por la compañía Michelin, para más de una docena de países.

Normalmente, en el mundo de la cocina se refieren a esta guía como la Guía Roja, que sirve como la mejor y más antigua guía de restaurantes y hoteles, que se destacan con premios de excelencia llamados estrellas Michelin.

Las estrellas Michelin:

Es una forma de calificar a los restaurantes de acuerdo a la calidad, la creatividad y el cuidado que tienen con los platos que sirven en su establecimiento.

Solo unos pocos establecimientos han logrado destacarse con estos reconocimientos. Cuando un restaurante o un hotel consigue una estrella, inmediatamente se puede ver el efecto en su negocio, así como también cuando se pierde la estrella, ya que no son vitalicias sino que deben mantenerse.

Los encargados de hacer la revisión de los restaurantes para la Guía Roja son los inspectores, quienes se mantienen siempre en el estatus de anonimato. Para asegurar el anonimato, a los inspectores se les pide no discutir o comentar su trabajo con nadie y esto incluye a su familia. Así que, como puedes ver, es algo que se toma muy en serio, incluso muchas veces sucede que los directivos de la compañía no conocen personalmente a los inspectores. ¡Cualquiera puede ser uno de ellos!

Los restaurantes pueden llegar a tener hasta tres estrellas Michelin, por lo que en la Guía encontraremos:

  • restaurantes con tres estrellas (cocina excepcional)
  • restaurantes con dos estrellas (calidad de primera clase en su tipo)
  • y restaurantes con una estrella (un restaurante muy bueno en su categoría)

También encontraremos algunos restaurantes sin estrellas; son aquellos que se consideran dignos de visitar pero que no califican dentro de los parámetros para una estrella. A decir verdad, son escasos los lugares ocupados dentro de la guía

Los inspectores:

Para ser digno de una Estrella Michelin, el restaurante debe pasar por la aprobación de un inspector. Éstos examinan en profundidad especialmente la calidad, el dominio de la técnica, la personalidad y la consistencia de la comida. La decoración del restaurante, la comodidad de la silla o el color de los manteles es algo que los inspectores no examinan sino que éstos se centran exclusivamente en la comida y el chef.

 Plaza Real está ubicada en Barcelona muy cerca de La Rambla y el barrio Gótico de la ciudad. Es de forma trapezoidal y fue construida por el arquitecto Daniel Molina en el año 1848.

La creación de la plaza Real es consecuencia directa de la desamortización eclesiástica de Mendizábal en el año 1835. El convento de los Caputxins- Capuchinos, situado en este lugar desde el año 1718, fue derribado y como consecuencia se realizaron diversos proyectos, entre ellos un gran teatro o unas galerías vidriadas que habrían sido las primeras de Europa, anteriores a la Galería de Víctor Manuel II en Milán construida ente 1865 y 1877. Pero finalmente su destino fue la construcción de una plaza en el año 1848.

Es una de las pocas plazas cerradas que tiene Barcelona. Los edificios que la rodean forman un conjunto uniforme con la planta baja porticada, decoradas las fachadas con motivos de terracota helenizantes, bustos de navegantes y de exploradores americanos y escudos soportados por infantes indios. A finales del siglo XIX, se instaló la fuente de hierro de las Tres Gràcies y los faroles con brazos a diferentes alturas, como si se tratara de las ramas de un árbol, realizados por un joven Antoni Gaudí. El Ayuntamiento de Barcelona encargó a Gaudí un proyecto de modelo de farola de luz de gas para instalar en toda la ciudad. De este ambicioso encargo sólo se realizaron los dos faroles de la plaza Real y los tres del Pla de Palau. Tienen un pie de mármol de color oscuro y la parte central de la columna está coronada por dos serpientes enroscadas en una vara y un casco alado, símbolos de Mercurio, divinidad protectora del comercio, actividad muy característica de la ciudad. Además, en la columna se puede ver el escudo de Barcelona. Entre los años 1982-84, la plaza fue remodelada por los arquitectos Frederic de Correa y Alfons Milà, destacando especialmente la supresión de la circulación de vehículos y la plantación de palmeras. Además los fines de semana en la plaza se pueden ver las reuniones de coleccionistas de monedas y sellos.

Otro hecho histórico que sucedido en la plaza tuvo lugar en el año 1893 cuando el General Martínez Campos sufrió un atentado realizado por Paulí Pallàs y Latorre que le lanzo una bomba y después de cometerlo tiro su gorra al aire gritando vivas la anarquía.

Nuestro restaurante tiene la suerte de estar situado en esa preciosa plaza.

Barcelona, capital de Cataluña, es una ciudad mediterránea y cosmopolita que integra en su trazado urbano restos romanos, barrios medievales y los más bellos ejemplos del Modernismo y las vanguardias del siglo XX.

No en vano, la UNESCO ha declarado Patrimonio de la Humanidad construcciones emblemáticas de los arquitectos catalanes Antoni Gaudí y Lluís Doménech i Montaner. De origen romano, su larga historia y su dinamismo económico han proporcionado a Barcelona un impresionante acervo cultural, patente en la conservación de su rico patrimonio histórico-artístico y en el fomento de las corrientes artísticas más novedosas. Una amplísima agenda cultural conducirá al visitante a museos, exposiciones, esculturas al aire libre… y a una nutrida programación de música, teatro y danza.

La cultura popular también tiene sus manifestaciones en esta ciudad, que no olvida tradiciones profundamente arraigadas como las Fiestas de la Mercè o las de los barrios de Gràcia, Sants o Poblenou, inmejorables oportunidades para conocer el lado más festivo de la ciudad.Tradición y modernidad conforman asimismo una gastronomía innovadora e imaginativa basada en los productos de la huerta, pescados frescos, embutidos y aceite de oliva. Repostería artesana y vinos espumosos completan un somero acercamiento a la cultura gastronómica barcelonesa.

Pasear por las aceras de Barcelona es sorprenderse a cada momento. Calles peatonales en los barrios antiguos, espacios verdes y una espléndida fachada marítima con modernas instalaciones son reflejo de su carácter integrador. Barcelona ha sabido engrandecer su pasado sin olvidar por ello sus apuestas de futuro.

La ciudad está dotada de unas extraordinarias infraestructuras dedicadas a la celebración de seminarios, simposios y certámenes internacionales. Sus excepcionales redes de comunicación, clima mediterráneo y multitud de atractivos turísticos convierten a Barcelona en una importante ciudad de negocios. Parques empresariales y centros de exposiciones y congresos acogerán las más variadas iniciativas. El visitante, de negocios o de placer, también podrá disfrutar del carácter mediterráneo de Barcelona, patente en la Costa Barcelona.

La ciudad posee, además, hermosas playas urbanas, puertos deportivos y campos de golf a orillas del mar. Los amantes de la Naturaleza no tendrán que alejarse demasiado para recorrer las sierras que forman parte de la Cordillera Litoral y el Pirineo catalán.

 

No es de extrañar que los productos del mar sean grandes protagonistas en la gastronomía gallega si se tiene en cuenta sus 1500km de costa, numerosas rías y siendo el Puerto  de Vigo uno de los principales puertos pesqueros de Europa.

Entre la gran variedad de pescados y quizá los más sabrosos se encuentran la merluza, el rodaballo, la lubina, el mero, el lenguado o el xargo (chopa en castellano), que podemos degustar a la plancha, a la gallega o en caldeirada, pero también sofisticadamente preparados por cocineros especializados.

Aun así, hablar de Galicia es pensar en marisco.
Los mariscos gallegos destacan por su abundancia y su diversidad pero sobre todo por su extraordinaria calidad. Entre los más apreciados de la zona se encuentran los percebes, ostras, almejas berberechos, mejillones  vieiras o zamburiñas y las centollas, nécoras, cigalas, langostas y bogavantes.

Otro producto del mar que debemos incluir entre los más destacados de la gastronomía gallega es, sin duda, el pulpo. La mejor manera de probarlo es preparado “a feira”, es decir, cocido, troceado, adobado con pimentón y sal y rociado con aceite de oliva: exquisito. El pulpo es el protagonista en la divertida feria gastronómica “Festa do pulpo” en Carballiño
Sí se te hace la boca agua al oir la palabra marisco…entonces no has de faltar a la Festa do Marisco de O Grove

Los amantes de la carne no se irán defraudados de Galicia si prueban su deliciosa ternera gallega(con denominación de origen) o el capón de Villalba, pollo casero criado con una rigurosa alimentación natural y con espacio suficiente para moverse, que luego se traduce en una opción mucho más sabrosa que el habitual “pollo de supermercado”.

Como aperitivo no nos podemos perder los Pimientos del Padrón de los cuales se dice que “unos pican y otros non”, ni tampoco los chicharrones, una especie de carne desmechada que se elabora con los restos de la matanza del cerdo, cocidos y amasados con su propia manteca. Deliciosos y multicalóricos.
En Galicia también son muy características las empanadas, elaboradas con relleno de carne o de pescado.

El cocido gallego por excelencia es el lacón con grelos. Es un plato típico de la temporada de invierno cuyos componentes principales son el lacón de cerdo, patatas, chorizo y grelos (brotes de nabo en cuyos extremos nacen las flores).

A la hora de elegir un postre no debemos olvidarnos de las filloas. Son unas tortillas finas a base de harina de trigo, huevo y agua, similares a las crêpes francesas. Al ser una receta de origen desconocido tiene muchas variantes en cuanto a sus ingredientes, pueden incluir caldo, leche, sangre de cerdo (en época de matanza).A gusto del comensal se añade azucar, miel, crema o incluso unas gotas de aguardiente.
También es recomendable la famosa tarta de almendra realizada en Santiago de Compostela y conocida como Tarta de Santiago.

Y en cuanto a los quesos gallegos el más conocido es el denominado queso de Tetilla, nombrado así por su forma, similar a la mama de una mujer. Otras variedades de gran fama incluyen el queso San Simón de Villalba y la crema de queso producida en la zona Arzúa-Curtis.
Recomendamos a los amantes del buen queso y ambiente distendido acercarse a Fiesta del queso de Arzúa.

También debemos mencionar el queso de O Cebreiro, propio de la provincia de Lugo, y que puede degustarse tanto fresco como curado.

La producción tiene lugar en varios municipios de la provincia de Lugo, entre ellos Baralla, Becerrea, Folgoso do Caurel, Cervantes, Navia de Suarna, As Nogais, Tricastela y Piedrafita do Cebreiro.

Antiguamente, el queso debía obtenerse de cuajadas de varios días, ocasionando que sobrase masa la mayoría de las veces. La masa era prensada con una piedra dando al queso su forma característica, semejante a un hongo o gorro de cocinero, que se mantiene hoy pese a que las formas de producción han cambiado

La gastronomía de Barcelona:

La gastronomía de Barcelona está basada en la gastronomía Catalana.

Ésta gastronomía nació en la época de los romanes y des de entonces, ha ido recolectando fórmulas de diferentes gastronomías, cómo de la Italiana, griega, francesa, provenzal y árabe. Así pues, hoy en día dispone de una variedad de recetas y comidas provenientes de todo el mundo. Aun así, en la gastronomía de Barcelona, predominan las verduras y hortalizas, pescados y carnes, grandes referentes de la cocina mediterránea.

La ciudad está situada entre el mar y la montaña, ubicación que le provee los mejores frutos. Cabe destacar también, los excelentes vinos y cavas que las tierras Barceloninas disponen.

Los platos más típicos:

  1. Escudella: Potaje con verduras, arroz, fideos y patatas, servido como sopa.
  2. Cocido con judías blancas: Cocido que incluye butifarra (tradicional salchicha catalana), pilota (masa de carne de vaca), pan, huevo y especias, o similares versiones comofaves a la catalana o botifarra amb monjetes.
  3. Calçots: Variante de la cebolla que se cocina a la brasa y se aliña con una salsa elaborada con tomate, pimienta, menta i avellanas, entre otros ingredientes. Ideal para acompañar comidas familiares o con amigos.
  4. Escalivada: Sencillo plato elaborado a base de berenjena y pimiento rojo, aliñado con sal, aceite de oliva y vinagre. Antes de proceder a elaborar el plato es necesario asar al fuego todos los ingredientes para reforzar su sabor.
  5. Esqueixada de Bacallà: Ensalada elaborada con bacalao, tomate, cebolla, aceitunas, pimiento y huevo duro.
  6. Pa amb tomàquet y selección de embutidos: Rebanada de pan de hogaza restregada con la pulpa del tomate y sazonada con aceite sal y pimienta. Se acompaña con embutidos.
  7. Fricandó: Filetes de ternera cocinados con ciruelas, piñones, tomates, cebolla y “rovellons” (tipo de setas).

Los postres más típicos:

  1. Crema catalana: Postre elaborado con huevo, leche, azúcar quemado, ralladura de limón y harina de maíz.
  2. Mel i mató: Requesón con miel.
  3. Panellets: Se suelen comer en Octubre y son pastelitos elaborados con almendra molida, azúcar, patata, limón, piñones, coco y cacao.
  4. Postre de músico: Piñones y pasas.